La lana es un material natural que abriga bien y deja transpirar, pero no tolera el sobrecalentamiento, la fricción intensa ni un secado incorrecto. La buena noticia es que cuidar las prendas de lana es fácil si sigues unas reglas sencillas. A continuación encontrarás una guía detallada escrita de forma clara y directa.

Regla principal: lavar menos, cuidar más

Las prendas de lana no necesitan lavados frecuentes. En muchos casos, basta con:

  • airear la prenda al aire libre durante 1–2 horas,

  • cepillar suavemente la superficie (si es adecuado para la prenda),

  • eliminar las bolitas con una afeitadora para tejidos (si hace falta).

El lavado solo es necesario cuando hay suciedad visible, olor o la prenda se ha usado muchas veces seguidas.

Antes de lavar: 3 pasos rápidos

  1. Revisa la etiqueta de cuidado (puede contener restricciones importantes).

  2. Dale la vuelta a la prenda: así se reduce la fricción en la superficie exterior.

  3. Si tiene cremallera o botones, ciérralos para evitar enganches.

Cómo lavar la lana correctamente

Opción A: lavado a mano (la más segura)

  1. Llena un recipiente con agua fresca (normalmente hasta 30°C).

  2. Añade un detergente para lana o para tejidos delicados.

  3. Sumerge la prenda y presiónala suavemente en el agua durante 1–3 minutos.

  4. No frotes ni retuerzas.

  5. Aclara con agua a la misma temperatura.

Importante: los cambios bruscos de temperatura (caliente/fría) pueden causar encogimiento.

Opción B: lavado a máquina (solo si la etiqueta lo permite)

  • Programa: Lana / Delicado

  • Temperatura: hasta 30°C

  • Centrifugado: bajo o sin centrifugado

  • Preferiblemente, lava la prenda en una bolsa de malla para prendas delicadas

Cómo eliminar el exceso de agua sin perder la forma

La lana nunca debe retorcerse: al girarla, las fibras se estiran y la prenda pierde su forma.

La forma correcta:

  • presiónala suavemente con las manos, sin retorcer,

  • coloca la prenda en horizontal sobre una toalla,

  • enrolla la toalla en forma de tubo y presiona ligeramente: la toalla absorberá el exceso de humedad.

Secado: solo en horizontal

Esta es la etapa más importante del cuidado de la lana.

✅ Correcto:

  • coloca la prenda sobre una toalla seca en una superficie plana,

  • dale forma con cuidado (a lo largo de costuras y bordes),

  • sécala lejos del sol directo y de las fuentes de calor.

❌ No hacer:

  • secarla sobre un radiador, calefactor o en secadora,

  • colgar una prenda mojada en perchas o en una cuerda (se estirará),

  • secarla bajo la luz solar directa.

Planchado y vapor

A menudo, la lana se ve muy bien después de un secado correcto y no necesita plancha.

Si hace falta refrescarla:

  • usa un vaporizador a distancia (sin aplastar las fibras),

  • o una plancha en la temperatura más baja a través de un paño húmedo y sin ejercer mucha presión.

Bolitas: por qué aparecen y cómo quitarlas

Las bolitas son una reacción natural de la lana a la fricción (especialmente en las zonas de contacto: costuras laterales, axilas, correas de bolso).

Cómo quitarlas:

  • usa una afeitadora para tejidos o un cepillo especial,

  • no arranques las bolitas con la mano: eso puede dañar el hilo.

Para reducir la aparición de bolitas:

  • evita la fricción constante con tejidos ásperos y bolsos,

  • lava la prenda del revés y en una bolsa de lavado.

Cómo quitar una mancha (rápido y sin riesgos)

Si aparece una mancha:

  1. Sécala con un pañuelo o papel: no frotes.

  2. Aplica una pequeña cantidad de detergente para lana sobre un paño húmedo y trata suavemente la zona.

  3. Aclara con agua fresca y seca en horizontal.

No uses quitamanchas agresivos ni lejía: pueden dañar las fibras.

Almacenamiento: para evitar deformaciones y daños de polillas

  • Guarda la lana doblada, no en perchas (las perchas pueden deformar la prenda).

  • Antes de guardarla durante mucho tiempo, la prenda debe estar limpia y completamente seca.

  • Para protegerla de las polillas, usa cedro o lavanda o productos repelentes especiales.

  • Es útil airear periódicamente las prendas y el armario.

Lista rápida

  • Solo agua fresca y detergente suave.

  • No frotar ni retorcer.

  • Secar en horizontal, lejos del calor.

  • Airear en lugar de lavar en exceso.

  • Quitar las bolitas con una afeitadora para tejidos.